Que en el cielo tu eterno destino
Este verso empieza una oración que dice que el destino eterno de México está en el cielo. La idea no es solo política: tiene un tono religioso y providencial, que sugiere que el destino de la nación tiene algo de sagrado o de guiado por Dios.
Cielo puede ser el firmamento o la morada de Dios; aquí es lo segundo. “Tu eterno destino” es el destino de la patria para siempre. La idea se completa en el verso siguiente, que dice que ese destino lo escribió el dedo de Dios.