Los chilames eran los sacerdotes adivinos de los mayas: hombres sabios que podían leer el futuro. En la leyenda, tuvieron una visión terrible —unos hombres extraños llegarían de muy lejos y conquistarían el Mayab— y avisaron al pueblo maya y a los animales de lo que venía.
Fue también un famoso adivino maya quien hizo la gran profecía de las tres señales que un día anunciarán la liberación del Mayab.