Itzamná es el gran dios creador de los mayas. En esta leyenda, hizo el Mayab —la tierra más hermosa del mundo— y la llenó de flores, de aves, de cenotes de aguas claras y de profundas cavernas, como un regalo para el pueblo maya, su pueblo elegido.
Fue también Itzamná quien escogió a los tres animales del Mayab: el faisán, el venado y la serpiente de cascabel.