El maíz
El maíz es el tesoro de esta leyenda. Crecía escondido detrás de las montañas, donde ni los aztecas ni los dioses antiguos podían llegar. Quetzalcóatl trajo un solo grano maduro, y los aztecas lo sembraron, lo cuidaron y lo cosecharon.
El maíz se convirtió en el alimento y la base de la vida azteca. Con él, el pueblo se hizo fuerte y rico, y su civilización —con sus ciudades, palacios y templos— floreció. Hasta hoy, el maíz sigue siendo el corazón de la comida y de la cultura mexicanas.