Quetzalcóatl es uno de los grandes dioses del México antiguo, conocido como el dios sabio. En esta leyenda, cuando los aztecas le pidieron ayuda, no quiso usar la fuerza como los otros dioses. En su lugar, se transformó en una pequeña hormiga negra, cruzó las montañas acompañado de una hormiga roja y trajo de regreso un grano maduro de maíz entre sus mandíbulas.

Gracias a su regalo, el pueblo azteca tuvo alimento, se hizo fuerte y construyó una gran civilización, y veneró para siempre a Quetzalcóatl como su benefactor.