Iztaccíhuatl era la hija del emperador azteca, una princesa famosa por su belleza y su corazón noble. Estaba enamorada del guerrero Popocatépetl y lo esperó mientras él luchaba en la guerra. Cuando el guerrero rival le dijo falsamente que Popocatépetl había muerto, dejó de comer y de dormir y murió de pena.

En náhuatl, su nombre significa «mujer blanca». El volcán que lleva su nombre se conoce como «la mujer dormida», porque su silueta nevada parece una mujer acostada.