Tláloc
Tláloc era el dios de la lluvia y una de las deidades más importantes de toda Mesoamérica, pues las cosechas dependían de las aguas que se le atribuían. Uno de los dos adoratorios en lo alto del Templo Mayor de Tenochtitlan estaba dedicado a él; el otro pertenecía a Huitzilopochtli, el dios de la guerra.
Es fácil de reconocer en el arte mexica por sus anteojeras circulares y sus colmillos. Un monolito colosal asociado con Tláloc se encuentra hoy a la entrada del Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México.