Monumento a la Revolución (México)
En 1910 Porfirio Díaz inició la construcción de un gran Palacio Legislativo Federal, pero la Revolución detuvo la obra y solo quedó en pie la estructura de acero de su cúpula. En los años treinta, el arquitecto Carlos Obregón Santacilia transformó esa estructura en el Monumento a la Revolución, terminado en 1938 en la Plaza de la República de la Ciudad de México. En sus pilares descansan los restos de figuras revolucionarias como Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Francisco Villa, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas.