Josefa Ortiz de Domínguez
Josefa Ortiz de Domínguez, ‘La Corregidora’ de Querétaro, avisó a los conspiradores en septiembre de 1810 que su plan había sido descubierto, lo que llevó a Miguel Hidalgo a adelantar el Grito de Dolores. Leona Vicario usó su fortuna para financiar la insurgencia y organizó redes de información para los rebeldes.
Ambas son celebradas como heroínas de la guerra de Independencia (1810–1821), no de la Revolución, que ocurrió un siglo después.