Real Hacienda
La Real Hacienda era la institución encargada de recaudar y administrar los ingresos de la corona en Nueva España. Sus ingresos incluían la alcabala (un impuesto sobre las ventas), el tributo que pagaban las comunidades indígenas y el quinto real, la quinta parte de toda la plata extraída que correspondía al rey.
No hay que confundirla con la Real Audiencia, que era el alto tribunal del virreinato, ni con la Casa de Contratación de Sevilla, que regulaba el comercio y la navegación con América.