Obraje
Los obrajes eran los principales centros manufactureros de la Nueva España colonial, y producían sobre todo telas de lana para el mercado local. Ciudades como Puebla, Querétaro y Texcoco se volvieron importantes centros obrajeros.
Las condiciones de trabajo en su interior eran a menudo duras: muchos trabajadores permanecían encerrados en el taller y atados por deudas, lo que hizo de los obrajes un blanco frecuente de críticas incluso en la época colonial.